No sigo a mucho blogueros sanitarios, ni no sanitarios tampoco. No soy una activista del Blog. Los que me conoceis sabeis que empecé a escribir como hobbie y como desahogo. Desahogo del día a día, diario de bromas, vivencias y frustaciones.
Hace mucho que no escribo, porque he empezado a vivir tanto de puertas para afuera, que casi no me permito tiempo para la reflexión.
Algunos me habéis llamado ya la atención al respecto, pero aún así sabeis que mi mente inquieta no acepta proposiciones que mi corazón no desea. Soy una egoista y muy celosa de mi misma.
Hoy, nuevamente de guardia, mientras observo a mis pacientes pacientemente (cómo respiran, cómo laten sus corazones, cómo hablan y cómo duermen), he vuelto a abrir esto.
