Hoy inauguro una nueva sección en el blog, que nada tiene que ver con Medicina (o eso pretendo, al menos). Hoy vamos a criticar cine, aunque en esta sección habrá cabida para música, lugares, actividades diversas... Todas aquellas cosas que nos han vendido en plan: "Es una película realmente magnífica, un grupo arrollador, una ciudad preciosa", y que cuando hemos ido a conocerl@s por nosotros mismos, pues nos han dejado fríos, ni chicha ni limoná...
domingo
jueves
De nuevo gracias
Con el mal humor que me ronda últimamente, voy a agradecer dos momentos, uno personal y otro profesional, que me han endulzado un poco el carácter desde ayer...
martes
QUÉ HARTITA ESTOY...
Hoy vengo francamente indignada. Maldigo el día que tuve meterme en camisa de once varas. Odio vivir la mentira de presumir de un GRAN hospital, cuando lo que se mueve dentro no es mejor que la mafia siciliana. Un lugar que se vanagloria por ser el de referencia de muchos más, por investigar, por tener lo último, y lo más de lo más (aunque lo más luego se muera de risa aparcado en un rincón porque nadie lo sabe poner en marcha). Un hospital que presume de formar a tropecientos mil residentes al año, residentes de los que vive y se nutre, residentes a los que explota hasta cambiarles la vida y el carácter, pero de los que prescinde fácilmente y a los que ni respeta ni mucho menos cuida...
domingo
Hágase su voluntad...
Ya hace unas semanas surgió en mi casa (la de los pequeñicos, claro, porque así a bote pronto yo no tengo otra mía propiamente dicha) el tema del "testamento vital". Los pequeñicos ya han visto muchas cosas en sus vidas (pocas o demasiadas, dependiendo del rasero de cada uno, pero personalmente dolorosas a fin de cuentas) y andan demasiado concienciados con lo que quieren y no quieren para ellos mismos (a veces me asustan, sobre todo cuando el pequeñico me insinúa que lo liquide según qué situación)...
lunes
ES DIFÍCIL HACER LA CONTRA...
En ocasiones, en nuestro trabajo diario como médicos internos residentes, nos encontramos ante una encrucijada de decisiones contrapuestas y encontradas. Nosotros trabajamos, sí, y no poco, pero también tenemos la opción de poder aprender de nuestros adjuntos de referencia. El problema es que, en ocasiones, nuestro adjunto y nosotros mismos vamos a sufrir un encontronazo, más o menos desafortunado, de cara al tratamiento o actitud a tomar con el enfermo. ¿Y qué hacemos entonces nosotros como residentes?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



