Esa podría ser la conversación más habitual que cualquiera de los residentes y adjuntos de esta especialidad (sí, sí, gente no ducha en Medicina, hay especialidades más allá de la cirugía o la cardiología) tienen que soportar cuando se encuentran a alguien que quiere interesarse por su vida... laboral.
Aún recuerdo cuando no sabía lo que iba a hacer con mi vida, la Navidad esa en la que haces ya la cuenta atrás para el examen MIR, y un tío mío me lanzó la pregunta de la especialidad, del orden de:- ¿Y tú piensas hacer alguna especialidad ahora?
(que tú ya de entrada piensas, "si no quisiera hacerla, ¿tú crees que me iba a encerrar en mi casa 6 meses por gusto?).
Yo, para no ser excesivamente sarcástica en fechas de paz y amor, respondí que sí, que según la nota haría Medicina Interna o Medicina de Familia. A lo que, él, muy contrariado, me soltó:
- No, hombre, yo me refería a especialidades de verdad.
Por no entrar en el plano de haber tenido que explicar a unos y otros, por activa y por pasiva, en qué consiste mi especialidad. ¿Que en qué consiste? Pues ser Internista consiste en no decir a nada que no; en ser capaz de plantearte todo tipo de paciente, sea cual sea su patología; en ser médico de planta, de consultas y de guardias (y no por épocas de tu vida, todo a la vez); en atender igualmente al abuelito multipatológico que ningún otro especialista quiere y al joven con algo a lo que nadie antes se había atrevido a ponerle nombre. Dicen que los internistas nos empajillamos mucho, que somos muy rolleros, que escribimos mucho en las historias y que volvemos locos a todos los demás especialistas. Somos los residentes en ocasiones repudiados y en otras tantas devaluados por nuestros mismos compañeros residentes, y los amados y codiciados por los adjuntos de otras especialidades. Somos aquellos que recibimos los ingresos en planta sin pasar por Urgencias a decidir si son o no de nuestra competencia. Se nos ve, en ocasiones, como el contenedor de basuras del resto de especialidades, puesto que acogemos en nuestras camas aquellos casos que no han sido seleccionados por los propios especialistas. A nada hacemos ascos porque no sentimos que nada no nos sea propio.
Pero la grandeza de nuestra especialidad no radica sólo en eso. No es que nos empajillemos, es que nos planteamos los enfermos, y sabemos que ellos pueden tener muchas más cosas en su haber que las que salen como más frecuentes en las guías de práctica clínica. Los pacientes no son una fractura o una cardiopatía o una infección intraabdominal; los pacientes son un todo y como un todo hay que entenderlos.
No, nos sentimos el contenedor de basuras de nadie, todos los enfermos pueden ser interesantes, los que a veces son un tedio son los propios especialistas que los acogen.
La grandeza de ser internista es no decir que no a nada porque nada nos asusta, porque no somos médicos de algo, somos los médicos de TODO, y no hay nada que no se pueda estudiar ni hay nada que no se pueda aprender. Ser internista es no tener límites, porque ni nos ponemos barreras ni dejamos que los demás nos las pongan. Nosotros entendemos cuándo un paciente estaría mejor atendido por un especialista en particular, pero hasta que ese día llegue, nos haremos cargo del enfermo, porque nosotros no atendemos patologías, atendemos personas, y todas tienen derecho a un médico.
Así que, internistas del mundo, la próxima vez que alguien os pregunte cuál es vuestra especialidad, decid que SOIS MÉDICOS, que eso ya es mucho decir en un mundo tan exquisito como el nuestro.
PD: Este post lo dedico con todo mi cariño y devoción, a un internista que no sólo ama su profesión sino que siempre ha intentado que yo la amara también. Esto es por tí, Dr. Hdez Quiles.
PD: Este post lo dedico con todo mi cariño y devoción, a un internista que no sólo ama su profesión sino que siempre ha intentado que yo la amara también. Esto es por tí, Dr. Hdez Quiles.

Permiteme que te de la enhorabuena querida amiga y doctora. Ya lo he dicho otras veces y me reitero en lo dicho, ers un medico fantastico, que ves personas como un todo, al igual que el Dr Hdez Quiles, magnifico medico por cierto al que todos extrañaremos en el hospital. Sigue asi doctora, me enorgullezco de estar entre tu grupo de influencia guapa :)
ResponderEliminarMagnifico post. Quisiera unir, si me dejas, mi especialidad a esta reivindicación...porque MEDICINA FAMILIAR Y COMUNITARIA TAMBIEN ES UNA ESPECIALIDAD!!! Somos la primera línea en la batalla, los que estamos para todo. Los que sabemos que a Juana le preocupa que su hijo no tiene trabajo y por eso no duerme...Los que entendemos que Manolo necesita rehabilitacion para su lumbalgia para mejorarse cuanto antes porque tiene una familia a la que mantener y no puede permitirse mucho tiempo de baja...Los que derivamos al hospital porque no nos gusta que Paco de repente se encuentra cansado, sin apetito y ha perdido peso...
ResponderEliminarNOSOTROS TAMBIÉN SOMOS ESPECIALISTAS.
ANA BELEN MOSQUEDA. R4 MFYC
Voy a volver a leerlo, xq me quedao en: "por no ser excesivamente sarcástica..." jeje, que cañerica la rubia.
ResponderEliminarSi es que los médicos teneis una cara más dura...Bueno, aunque, personalmente solo te conozco a ti, asi que no voy a opinar mucho :)
Un besanco!!!
Elena, creo que tengo complejo de Kung-fu panda. Eso tiene arreglo?
creo que tienes una actitud magnífica apara ser una buena internista pero es necesario no perseguir el diagnóstico por encima de todo, y aplicar el sentido práctico, el sentido común y de la medida en todas las especialidades. Te invito ha visitar mi blog en la que he escrito una manual del residente que trata estos temas: http://tribulacionesdeuncirujano.blogspot.com/p/manual-del-residente.html
ResponderEliminarMe reitero: Helen for president!!!
ResponderEliminarAy... Yo de mayor quiero ser todo eso que dices tú aquí.
Hola Elena!
ResponderEliminarLeo tu blog desde hace un tiempo y tengo que decirte que me gusta mucho tu estilo. Hoy me he decidido a comentarte, porque tu post me ha tocado la fibra :)
Yo aún estoy en 5º de medicina, asi que todavía tengo tiempo para decidirme por la especialidad,pero últimamente tengo una disertación muy curiosa. Tengo unca cosa muy clara: me flipa la cirugía. Mi favorita por el momento va siendo la trauma. La médica de hospital no me gusta mucho. Y es que considero que para ser un internista, como tu, hay que ser un cerebrito y te tiene que apasionar la investgación. Sin embargo, empatada con la trauma, está la medicina de familia. Ya se que es muy raro. Pero te lo cuento porque quiero que sepas que también me atrae enormemente esa cara de la medicina que no atiende patologías, si no a personas. Me encanta el comentario que te ha dejado más arriba Ana Belén, la R4 de medicina de familia. Y estoy muy muy deacuerdo. Y me gustaría deciros que para mi tienen muchísimo valor esas dos especialidades. Realmente sois unas valientes y está claro que os mueve el amor por el paciente, que es lo que realmente hace a los buenos médicos, a mi parecer. Yo creo que todas las especialidades tienen su qué. Y cada uno sabe lo que le apasiona más. A mi me encantaría tener un trato "familiar" con los pacientes, me encanta esa esfera de la salud que corresponde a la persona en particular. Pero también creo que si no pudiera volver a entrar en quirófano, me faltaría algo... Es un gran dilema. Pero aunque tenga claro que no quiero hacer una médica de hospital, no creo que sean especialidades peores. Simplemente no están hechas para mi. Pero tengo la esperanza de aprender de mis compañeros en el futuro. Asi que aqui tienes una admiradora de tu trabajo :)
Enhorabuena por el blog!!
Un saludo.
Belén
Hola
ResponderEliminarHe llegado a tu blog intentando enterarme que era "eso" de la medicina interna. Me ha hecho gracia porque me recuerda a lo que nos pasa a los ingenieros industriales. Nadie tiene muy claro a que rama nos dedicamos :-) Sin embargo no hay duda de la utilidad de "especialistas" en la generalidad, de tener una visión global y multidisciplinar de los problemas.
Un saludo.